¿Cuándo acudir al Podólogo?
Señales que indican que tus pies necesitan una valoración profesional
Dolor al caminar, uñas encarnadas, durezas recurrentes, cambios en la piel o molestias que no desaparecen son señales que conviene revisar.
En CLÍNICA PODOLÓGICA BURI te ayudamos a valorar qué puede estar ocurriendo y qué tratamiento puede ser más adecuado en tu caso.

Somos especialistas en el cuidado integral de tus pies
Acudir al podólogo no debería reservarse únicamente para cuando el dolor ya impide caminar con normalidad. Muchas molestias en los pies empiezan de forma leve, pero pueden empeorar si no se valoran a tiempo.
En CLÍNICA PODOLÓGICA BURI recomendamos pedir una valoración podológica cuando aparece dolor persistente, molestias al caminar, uñas que se clavan, durezas recurrentes, alteraciones en la piel, cambios en la forma de apoyar o cualquier señal que afecte a tu comodidad diaria.
1. Dolor al caminar o al apoyar el pie
Si notas dolor al caminar, al estar de pie, al practicar deporte o al apoyar una zona concreta del pie, es recomendable consultar con un podólogo. El dolor puede estar relacionado con sobrecargas, alteraciones en la pisada, inflamación, calzado inadecuado o problemas que necesitan una valoración específica.
No conviene acostumbrarse a caminar con dolor ni compensar la pisada para evitar una molestia, porque eso puede acabar afectando a otras zonas como rodillas, cadera o espalda.
2. Uñas encarnadas, dolorosas o inflamadas
Las uñas encarnadas son una de las causas más habituales de consulta podológica. Pueden provocar dolor, inflamación, enrojecimiento e incluso infección si no se tratan correctamente.
Es recomendable acudir al podólogo si una uña se clava con frecuencia, si duele al calzarse, si hay inflamación o si notas secreción, pus o aumento progresivo de la molestia.
3. Callos, durezas o molestias recurrentes
Los callos y durezas no aparecen por casualidad. Suelen estar relacionados con zonas de presión, rozamiento, alteraciones en el apoyo o uso de calzado que no se adapta bien al pie.
Eliminar la dureza puede aliviar, pero si vuelve a aparecer de forma repetida, conviene estudiar la causa. El podólogo puede valorar el apoyo, la pisada y el origen de esa presión para proponer una solución más adecuada.
4. Hongos, verrugas o cambios en la piel y las uñas
Cambios de color, engrosamiento de las uñas, descamación, picor, lesiones plantares o zonas dolorosas al pisar pueden indicar la presencia de hongos, verrugas u otras alteraciones dermatológicas del pie.
Ante lesiones que no desaparecen, que aumentan, que duelen o que generan dudas, lo más prudente es solicitar una valoración profesional.
5. Pie diabético o pacientes con factores de riesgo
Las personas con diabetes, mala circulación, pérdida de sensibilidad, heridas en los pies o antecedentes de problemas vasculares deben prestar especial atención al cuidado podológico.
En estos casos, incluso una pequeña lesión, rozadura o herida puede requerir una revisión más cuidadosa. Si tienes diabetes o factores de riesgo, no esperes a que la molestia empeore para pedir cita.
6. Cambios en la pisada, postura o forma de caminar
Si notas que desgastas el calzado de forma irregular, que caminas diferente, que te cansas más al andar o que aparecen molestias en talón, planta, tobillo, rodilla o espalda, puede ser útil realizar una valoración de la pisada.
El estudio biomecánico permite analizar cómo apoyas el pie y cómo caminas para detectar posibles alteraciones que estén influyendo en tus molestias.
7. Dolor en deportistas o molestias después de caminar
La actividad deportiva, las caminatas largas o los cambios de calzado pueden provocar sobrecargas, dolor plantar, molestias en el talón, uñas dañadas o lesiones por repetición.
Si practicas deporte o caminas con frecuencia y notas molestias recurrentes, una revisión podológica puede ayudarte a prevenir lesiones y mejorar tu comodidad.
¿Cuándo no deberías esperar?
Conviene pedir cita cuanto antes si tienes dolor intenso, inflamación, enrojecimiento, pus, una herida que no mejora, una uña muy dolorosa, pérdida de sensibilidad, cambios importantes en la piel o molestias que te impiden caminar con normalidad.
También es recomendable consultar si tienes diabetes, problemas de circulación o antecedentes de lesiones en los pies.
Cuidar tus pies es cuidar tu movilidad
Los pies soportan tu actividad diaria y son fundamentales para caminar, trabajar, hacer deporte y moverte con comodidad. Revisarlos a tiempo puede ayudarte a aliviar molestias, prevenir complicaciones y mejorar tu calidad de vida.
En CLÍNICA PODOLÓGICA BURI, en Cornellà de Llobregat, valoramos cada caso de forma personalizada para orientarte sobre el tratamiento más adecuado.
Motivos frecuentes para pedir cita con el Podólogo
Si reconoces alguna de estas situaciones, una valoración podológica puede ayudarte a detectar el origen del problema y tratarlo de forma adecuada.
Dolor al caminar
Molestias al apoyar, caminar, correr o estar mucho tiempo de pie.
Uñas dolorosas
Uñas encarnadas, inflamadas, gruesas o que se clavan con frecuencia.
Callos y durezas
Durezas recurrentes que vuelven a aparecer en las mismas zonas del pie.
Cambios pisada
Desgaste irregular del calzado, sobrecargas o molestias al caminar.
Preguntas frecuentes:
¿Cada cuánto tiempo conviene ir al podólogo?
Depende de cada caso. Si no tienes molestias, una revisión periódica puede ayudarte a prevenir problemas. Si tienes dolor, durezas recurrentes, uñas encarnadas, diabetes o problemas de circulación, conviene consultar con más frecuencia.
¿Debo acudir al podólogo si tengo durezas aunque no me duelan?
Sí, especialmente si aparecen siempre en la misma zona. Las durezas suelen indicar presión o roce repetido, y pueden estar relacionadas con la forma de apoyar o con el calzado.
¿Una uña encarnada puede empeorar?
Sí. Una uña que se clava puede provocar dolor, inflamación e infección. Si hay enrojecimiento, pus, dolor intenso o la molestia se repite, es recomendable acudir al podólogo.
¿El podólogo puede valorar mi pisada?
Sí. La valoración de la pisada permite analizar cómo apoyas el pie y cómo caminas, especialmente si tienes dolor plantar, molestias recurrentes, desgaste irregular del calzado o sobrecargas.
¿Cuándo debo pedir cita con urgencia?
Si tienes dolor intenso, inflamación, pus, una herida que no mejora, fiebre, pérdida de sensibilidad, un pie caliente o enrojecido, o si tienes diabetes y aparece una lesión en el pie, conviene solicitar atención profesional cuanto antes.
NO ESPERES A QUE
EL DOLOR LIMITE TU DÍA A DÍA
¿Necesitas una valoración podológica?
Si notas dolor al caminar, uñas encarnadas, durezas, sobrecargas o cualquier molestia en los pies, en CLÍNICA PODOLÓGICA BURI te ayudamos con una valoración profesional, cercana y personalizada.
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